Con la finalidad de promover la agricultura agroecológica, la agencia de extensión del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA) San Martín, desarrolló una jornada de inducción para formar a nuevas familias productoras como futuros extensionistas comunitarios e ir multiplicando los conocimientos.

📸👉🏻Galería de fotografías

La inducción, junto a los futuros extensionistas comunitarios, se llevó a cabo en el cantón Llano Grande, municipio de San José Guayabal, departamento de Cuscatlán; donde se destacó la participación de otros productores que ya han trabajado con la agroecología y compartieron sus experiencias a fin de intercambiar los conocimientos.

Las familias productoras que están siendo capacitadas pertenecen a la jurisdicción de Tonacatepeque (depto. San Salvador), Oratorio, San Pedro Perulapán y San José Guayabal (depto. Cuscatlán); y constataron las prácticas agroecológicas realizadas por José Reynaldo Rivas y el plan de manejo orgánico desarrollado dentro de la finca hogar.

Asimismo, Leticia Escobar, Abel Cerna, Adán Landaverde dieron a conocer sus experiencias de las tecnologías aprendidas e implementadas, conocimientos que adquirieron en la primera escuela de campo que se desarrolló en marzo y finalizó en junio de este año, y que han puesto en práctica dentro de sus fincas con excelentes resultados.

Manuel Mazariego Zetino, técnico de agencia CENTA San Martín, explicó que los que intercambiaron información aprendieron a elaborar, almacenar y aplicar insumos orgánicos y que “continuamos motivando a más agricultores y agricultoras a que participen en una escuela agroecológica basada en un proceso de aprender haciendo”.

La jornada se dio en el marco de la ejecución del proyecto “Aplicación de tecnologías de manejo agroecológico sostenible de suelos para mejorar la fertilidad en los sistemas productivos”, financiada por la Cooperación entre Corea y América Latina para la Alimentación (KoLFACI).

José Reynaldo Rivas, productor del cantón Llano Grande, municipio de San José Guayabal, expresa que inició con este proceso de aprendizaje “en marzo, recibí más de 17 temáticas sobre agroecología y ahora estoy preparado para transmitir mis conocimientos a otras familias productoras, y prueba de ello es que utilizó microorganismos de montañas, harina de roca, caldos minerales, bocachi, cenical, entre otros”.

Rivas está consiente que la forma de cuidar nuestro medio ambiente y los recursos naturales es practicar una agricultura menos dañina y minimizando el uso de agroquímicos. “Fomento prácticas y técnicas amigables con el medio ambiente y como padre de familia le enseño a mis 4 hijos de la importancia que tiene la agricultura orgánica, especialmente en el bienestar de la comunidad y la economía”, finalizó.

Los técnicos del CENTA, junto con los integrantes de la primera escuela, enseñaron al grupo de interés sobre cenical (prueba del pH en suelo), uso de epacina y chichiguaste (para prevenir el ataque de los nematodos), extracción del potasio (raquis de la musáceas), podas, pila de compost e identificación de microorganismos de montaña.

 

San José Guayabal, Cuscatlán, 29 de julio 2019

Unidad de Comunicaciones CENTA.