El cambio climático, especialmente en condiciones de sequía, aumenta la vulnerabilidad a la producción de frijol en El Salvador, afectando directamente a más de 400,000 pequeños productores de subsistencia que dependen de este cultivo para garantizar su seguridad alimentaria; en ese contexto, y respondiendo a la problemática, el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA) ejecuta el proyecto Tolerancia a la sequía de frijoles comunes para el cambio climático en el corredor seco de El Salvador”.

El proyecto, liderado por el programa de Granos Básicos, tiene como objetivo contribuir a reducir las pérdidas por sequía en el cultivo de frijol a pequeña escala en el área del corredor seco de El Salvador, y su área de influencia y ejecución son territorios donde la sequía es de moderada a fuerte y que pertenecen a la zona del corredor seco de nuestro país, específicamente en los departamentos de Ahuachapán y Santa Ana (región occidental) y en los cuatro departamentos de la región oriental: Usulután, San Miguel, Morazán y La Unión.

De acuerdo a Aldemaro Clará, coordinador del proyecto, esta iniciativa es gracias al apoyo financiero de la Cooperación entre Corea y América Latina para la Alimentación (KolFACI) y el apoyo técnico del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), que tendrá una duración de seis años, donde se proyecta el desarrollo de variedades tolerantes a la sequía.

“Además de apoyar el mejoramiento genético del cultivo hay un componente de transferir tecnologías a los productores a través de las agencias de extensión del CENTA, apostarle a la agroecología y a la implementación de prácticas agrícolas de conservación y manejo eficiente de los recursos hídricos que reduzca la baja producción causada por las condiciones del cambio climático y la degradación generalizada de los suelos, de lo contrario, pequeños productores cuyas fincas se encuentra en suelos pobres verán mayores pérdidas”, explica el coordinador.

Clará afirma que, si bien es cierto el desarrollo de nuevas variedades lleva tiempo, esperan tener resultados positivos a corto plazo gracias a la variedad de frijol CENTA Sequía (liberado en octubre pasado) con el que se hará difusión y se implementará parcelas demostrativas a fin de mejorar la productividad de los pequeños productores junto al impulso e implementación de buenas prácticas agrícolas encaminándolos a la agricultura de conservación de suelos para ir guardando humedad.

A mediano plazo se prevé la evaluación y selección de líneas tempranas y avanzadas para obtener nuevas variedades tolerantes a la sequía con potencial de difusión a los agricultores, es aquí donde el apoyo del CIAT se vuelve fundamental, organismo con el que el sub programa de frijol viene trabajado desde hace más de 9 años, y proveen de materiales de familias tempranas a través de viveros grandes que se evalúan contra la enfermedad del mosaico dorado, que es una de las mayores limitantes para la producción, identificando los genotipos resistentes.

Una vez identificados los materiales promisorios serán llevados al corredor seco y se establecerán ensayos en CEDAF Morazán, sometiéndolos a las altas temperaturas y condiciones limitadas de humedad para posteriormente hacer ensayos preliminares de rendimiento y luego ensayos regionales en el corredor seco de validación que permitirán determinar si los nuevos materiales son liberados y difundidos.

Características agronómicas de CENTA Sequía

El frijol CENTA Sequía presenta tolerancia a sequía moderada y altas temperaturas, sus características agronómicas son: 33-55 días a floración, 65 días a madurez fisiológica, grano color rojo claro, grano con forma arriñonada, 6-7 granos por vaina, 20 vainas por planta, vaina color crema.

Es resistente al virus del mosaico dorado amarillo y al virus del mosaico común; además, ligeramente tolerante a la mancha angular, susceptible a mustia hilachosa y a la reacción a bacterias. En cuando al rendimiento potencial, se estiman cosechas de hasta 35 quintales por manzana y se adapta a la siembra en terrenos entre los 300 hasta 900 metros sobre el nivel del mar.

Asimismo, se destaca el contenido de hierro de 46 (partes por millón) y el de cinc es de 30 (partes por millón), y su peso que alcanza los 23 gramos por cada 100 semillas.

 

La Libertad, 25 de noviembre de 2020.
CENTA, Unidad de Comunicaciones.

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