“Respuesta de cultivares de papaya bajo ambiente protegido en casa malla” es el nombre de un ensayo de investigación que ha sido implementado en el cantón San Juan El Espino, municipio de Atiquizaya, departamento de Ahuachapán, por el Ing. Gilmar Calderón, técnico del Programa Frutales y Cacao del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA).

El ensayo lo inició en mayo del 2018, en la finca del productor Alex Contreras, donde se evalúan los materiales de Red Lady, Tainung 1, Maradona y Belanova. “Estamos observando cómo se adaptan estos 4 cultivares y evaluando altura de la planta, altura de primer fruto, días a floración, días a cosecha, número de frutos, grados brix, rendimientos y otros”, dijo Calderón.

Asegura que tanto en el país como en la región centroamericana es la primera vez que se evalúa este tipo de ensayo con frutales bajo condiciones protegidas, acción que surgió debido a la problemática que enfrentan los productores en campo abierto, por la alta incidencia de virosis en las plantaciones que representan pérdidas y disminución en las áreas de siembra del cultivo.

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“En campo abierto, la papaya es atacada por trips, mosca blanca, ácaros y pulgones, afectando la calidad de los frutos y la producción; además para su control se usa alto porcentaje de productos químicos, por ello se está trabajando en una nueva alternativa de producción de papaya, la cual permitirá obtener mayores rendimientos, mejor calidad del fruto y amigable con el medio ambiente”, afirmó el investigador del CENTA.

Alex Contreras explica que destinó 925 metros cuadrados de terreno para la instalación de la casa malla, lo que le ha permitido obtener frutos sanos y de calidad.

“Desde que iniciamos la adaptación del cultivo, he visto muchas ventajas, como la reducción de químicos, la planta se ve más sana y utilizo poca agua. En el mes de diciembre inicié la cosecha, cortando de 6 a 7 frutos por planta con un peso promedio de 5 libras por fruto; pero necesitamos terminar la investigación para saber cuál es la variedad que más se adapta y que tiene los mejores rendimientos”, dijo Contreras.

Aseveró que producir papaya en ambiente protegido es factible y una alternativa para la fruticultura nacional.

Los resultados de investigación final se obtendrán en abril del presente año y habrá datos de cuál variedad responde mejor a las condiciones protegidas (casa malla), así como también la reducción de la aplicación de productos agroquímicos en el control de las plagas y enfermedades, sanidad y calidad de los frutos.

 

Atiquizaya, Ahuachapán, 15 de enero 2019

Unidad de Comunicaciones CENTA