El Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA) a través de la Gerencia de Transferencia Tecnológica y Extensión, iniciarán el establecimiento de 24 parcelas demostrativas de maíz y frijol, manejadas con tecnologías de conservación de suelo y agua, con el objetivo de mostrar la recuperación y composición de las propiedades físicas, químicas y biológicas de los terrenos de las familias participantes.

📸👉🏻Galería de fotografías

Las parcelas demostrativas para la transferencia de tecnologías serán de 2,000 metros cuadrados, a cargo de 17 técnicos de 11 agencias de extensión: cara Sucia y el Peñon por la región occidental; La Libertad, Armenia, Quezaltepeque, San Juan Opico, Atiocoyo, Nueva Concepción y Chalatenango por la región central; San Vicente por la región paracentral y Osicala por la región oriental.

“Se podrán en marcha prácticas encaminadas a la conservación, recuperación, fertilidad y sostenibilidad de los suelos, además, habrá dos parcelas: una demostrativa y una testigo; con la idea que el agricultor observe los cambios que habrá durante esos meses que se desarrolla el cultivo”, comentó el Gerente de Transferencia Tecnológica y Extensión, Francisco Torres.

Estas acciones estratégicas se dan en el marco de la “Alianza Nacional por el Suelo- El Salvador”, de la que el CENTA es el principal ejecutor y coordina actividades junto con Catholic Relief Service (CRS) socio estratégico que colabora para reforzar la iniciativa agrícola, bajo el programa de agricultura “Gestión Sostenible de Suelo y Agua para Granos Básicos”.

Y para iniciar las parcelas demostrativas, se tomó 24 muestras de suelo para conocer el estado actual de los lugares donde se establecerán, y fue el Laboratorio de Suelos del CENTA que brindó las respectivas recomendaciones, por lo que Quirino Argueta Portillo, especialista de suelos de CRS, socializó los resultados de los análisis.

“De las 24 muestras, el 79% tienen una acidez de Ph bajo de 5.5, es decir que la mayoría de los suelos están ácidos, además el 88% de las parcelas de los agricultores requieren fósforo, significa que están bajos de nutrientes y en zinc hay un 92%; partiendo de estos resultados se llevarán parcelas con prácticas que ayuden al problema de degradación química de los suelos”, expresó Portillo.

Agregó que se entregó insumos agrícolas y una guía de trabajo de recomendaciones para el establecimiento de las parcelas demostrativas que se pondrán en marcha este mes de junio en fincas seleccionadas por los extensionistas del CENTA.

 

Prácticas de manejo de suelo y agua

Los extensionistas realizarán prácticas como: manejo de rastrojo previo a la siembra de maíz, práctica agronómica de distanciamiento de siembra, 4R (fuente, dosis, momento y lugar), uso de biofertilizante como inoculante de semilla, uso de abonos verdes, prácticas despunte, deshoje y dobla de maíz y manejo de rastrojo para la siembra de frijol.

El CENTA y CRS esperan aumentar la producción e incorporación permanente de biomasa diversificada, aumentar el material orgánico, reducir el proceso de degradación del suelo, uso eficiente del agua e insumos agrícolas e iniciar un proceso de recuperación de la fertilidad del suelo.

Al final de este año se expondrán los resultados obtenidos que servirán de base tecnológica, permitiendo que los extensionistas del CENTA brinden alternativas para que las familias productoras puedan disminuir los efectos del cambio climático, tengan una mayor capacidad de resiliencia ante esta realidad, mejoren la fertilidad de suelos a través de la implementación de estas prácticas de agua, suelo y agricultura (ASA) incrementando los rendimientos de maíz y frijol; y mejorando sus ingresos.

San Andrés, La Libertad, 7 de junio 2019

Unidad de Comunicaciones