Fueron 16 pequeños productores y productoras de los cantones Santa Lucía, Loma de la Cruz y San Francisco en el municipio de San Lorenzo, departamento de San Vicente, quienes participaron en la demostración de elaboración de ensilaje, usando como materia prima los cogollos de la caña de azúcar.

La demostración la realizaron con el apoyo de la agencia de extensión del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA) de San Vicente, con el objetivo de demostrar a los pequeños productores de esa comunidad cómo hacer más eficiente el uso del cogollo de caña a través del ensilaje para la alimentación del ganado.

Largino Castro, técnico pecuario de la agencia, manifestó que en “esta época seca, la alimentación del ganado es escasa; sin embargo, en estos cantones, se tiene la ventaja de cultivar caña para la fabricación del dulce de panela”, lo que significa que cuentan con la materia prima para la elaboración de ensilaje.

“En esta zona estamos trabajando con un grupo de pequeños agricultores que tiene entre media a 1 manzana de caña cultivada, y hay mucho cogollo que se pierde, y a pesar de eso, no hay alimento para las 2 o tres vacas que poseen”, dijo el técnico.

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Castro asegura que el cogollo de caña (parte superior de la planta) se lo tiran entero al ganado, el cual es aprovechado solo en un 30 por ciento; en cambio al dárselo en forma de ensilaje se aprovecha el 100%.

En la demostración, utilizando la metodología de aprender haciendo, todos los participantes se involucraron en picar los cogollos, apisonarlo (para extraer el aire), y luego taparlo bien para evitar que le entre aire. Este ensilaje está listo a los 21 días para suministrárselo al ganado.

Una técnica más que conocieron al ensilar los cogollos, fue la de amonificación, la cual consiste en tirarle urea al zacate picado, la cual permite que los microorganismos del rumen de la vaca puedan asimilar y digerir mejor la fibra del material y que el paso del mismo a los otros estómagos sea con mayor velocidad y no gaste mucha energía al digerirlos.

Mariela Sánchez, una de las participantes, aseguró que esta nueva práctica es muy útil para la comunidad, pues “aquí acostumbramos a recoger el zacate de la caña y se lo damos a los animales; ahora veremos qué beneficios nos trae, ya que, en esta época, sufren por el clima y falta de alimentos”.

“Me siento feliz con lo que se nos ha enseñado de cómo preparar el silo, la extracción del aire y la amonificación”, añadió.

Otro de los participantes, Wilfredo Acevedo, señaló que es “una experiencia nueva, nunca lo habíamos experimentado, en tiempo pasado se lo tirábamos entero, y hoy no se desperdicia nada, se aprovecha todo el material”. 

“Nos agrada que ellos (técnicos del CENTA) andan cerca de nuestro ganado y nos dan sugerencias de cómo cuidarlo y alimentarlo, siempre impulsándonos a salir adelante”, agregó este productor que se dedica a cultivar caña, siembra su milpa en invierno y tiene un par de vacas, y que asegura que ya no desperdiciará más material.

Cabe destacar que este grupo de pequeños productores, además de la asistencia técnica del CENTA, también cuenta con el apoyo de la fundación Cáritas de El Salvador, quien les ha facilitado la picadora de zacate que utilizaron en la demostración.

 

San Lorenzo, San Vicente, marzo de 2019

Unidad de Comunicaciones