El Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA) a través de la agencia de extensión en Chalatenango, realizó una capacitación relacionada con la poda de formación y fertilización de frutales.

La actividad se desarrolló en la parcela de la productora Francisca Ascencio, en el caserío Los Rodríguez, cantón Las Minas, municipio de Chalatenango, que ha sembrado frutales como limón pérsico y mango Panadés, y no sobrepasan los tres años.

Fueron los extensionistas Félix Gómez y Luis Ibáñez los responsables de la capacitación, quienes haciendo uso de la metodología aprender-haciendo, realizaron las prácticas, con el propósito que “los productores se apropien de esta tecnología y la sigan practicando en los árboles frutales que tienen en sus parcelas”, dijo Gómez.

Los participantes conocieron que la poda de formación debe realizarse entre los primeros 3 o 4 años del árbol, y que se efectúa con el fin de darle estructura a la copa, de tal manera que pueda aprovechar la luz solar, la aireación y pueda producir de forma adecuada. “Si esta poda no se hace, el árbol crecerá de forma libre y desordenada e incidirá en la producción y calidad del fruto y habrá problemas para cosechar si crece libremente”, destacó Ibáñez.

Además de las anteriores un árbol con poda de formación es más productivo y se facilita el control de las plagas.

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Durante la jornada, se realizaron podas en limón pérsico y en mango Panadés. En el caso del limón pérsico, estas iniciaron cortando las ramas que se entrelazan unas con otras, las que van hacia al centro y las que están creciendo en forma desordenada. “Al hacer esta poda estamos dando forma a la copa del árbol, estamos formando el esqueleto y la estructura de las ramas para que puedan producir adecuadamente”, destacó Ibáñez.

Refiriéndose a los árboles de mango Panadés, los técnicos indicaron lo vital que es hacer una poda de formación, porque el árbol inicia con un eje central; por lo que esa primera poda debe ser a 90 centímetros arriba del suelo, esto con fin que vayan saliendo las ramas laterales.

Francisca Ascencio tuvo la oportunidad de realizar la práctica de poda en sus árboles, y expresó su satisfacción por haberlo hecho; “me siento contenta, porque siento que ya aprendí un poquito, yo no tenía idea de los cuidos que hay que darle al árbol, ahora entiendo por qué hay veces que uno siembra arbolitos y no dan fruto”.

Recomendaciones después de podar

Así como la poda de formación es esencial para todo árbol frutal, también lo es la fertilización después de realizar dicha práctica. Por ello recomendaron la aplicación de 4 onzas de triple 15, inmediatamente después de podar, esto con el propósito que los brotes nuevos se desarrollen con vigor. Este fertilizante es colocado en la zona de goteo del árbol, la cual es definida por el largo de las ramas. Puede realizarse en cuatro puntos (hoyos) que luego son tapados para evitar que el fertilizante se evapore o se pierda por efecto del viento o lluvia.

Otras recomendaciones son proteger cada corte del árbol con un cubrecorte a base de oxicloruro de cobre; así como estar pendiente que los brotes nuevos no sean consumidos por los zompopos.

 

Chalatenango, 13 de septiembre de 2019

Unidad de Comunicaciones

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