Por medio de una gira de campo, productores del caserío La Cumbre del Olvido, en el municipio de Tacuba, Ahuachapán, realizaron un intercambio de experiencias sobre los resultados obtenidos en parcelas de frijol que han sido manejadas con productos agroecológicos; conocimientos que la agencia del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA), de ese mismo municipio, les ha transferido.

Douglas Molina, técnico extensionista del CENTA en Tacuba, afirma que la localidad “los productores han querido mostrar su método de organización al que han llamado “mano a mano”, donde un grupo de líderes ha aprendido el proceso de elaboración de productos orgánicos y luego ellos se los han transferido a las familias de las comunidades donde viven para ponerlos en práctica”.

Agrega que, “nosotros hemos trabajado con los líderes, haciéndoles un manejo agronómico – orgánico en granos básicos, les hemos transferido conocimientos para la elaboración de un nutriente en el crecimiento de la planta con la extracción de hormonas del bambú, hemos enseñado a elaborar supermagro, algunos insecticidas como el M5, y fungicidas como el caldo de ceniza para controlar insectos”.

Con el trabajo realizado de la agencia, los líderes replicaron y transfirieron los conocimientos a otros productores sobre los resultados que obtuvieron en las parcelas de frijol CENTA Costeño 2, CENTA San Andrés y un vivero medicinal comunitario que poseen.

Joaquín Salazar, productor líder del caserío la Cumbre del Olvido, por primera vez experimentó con el manejo orgánico en el cultivo de frijol en las variedades generadas por el CENTA, expresa que “esta experiencia a mí me ha parecido lo máximo porque no se invierte mucho en la elaboración de los productos, solo nos rebuscamos en la comunidad por conseguir los elementos y al momento de aplicarlos no dañamos nuestra salud ni la del suelo, estoy contento porque la producción de frijol se ve buena”.

De acuerdo a Joaquín, parte de los beneficios obtenidos con este manejo “es económico porque esas 13 tareas que tengo de frijol, antes tenía que invertirle unos $300 dólares más el pago de empleados para cultivarlas con agroquímicos, y ahora con este manejo agroecológico he invertido solo en pago de trabajadores porque los productos han salido gratis y yo mismo los he elaborado”, puntualizó.

📸👉🏻 Galería de fotografías

Los productos agroecológicos que aprendieron a elaborar también los aplicaron en el vivero comunitario que poseen, en él tienen más de 800 plantas medicinales que están al servicio de la comunidad, y los trabajos se reparten entre grupos de productores (hombres y mujeres) que están organizados para darle el manejo adecuado y tener asegurado la materia prima para elaborar jarabes, pomadas, tés, entre otros, que elaboran con los conocimientos transferidos por sus generaciones pasadas.

Paralelamente al manejo agroecológico, los técnicos del CENTA han instruido a las familias productoras a realizar actividades de conservación de suelos y agua, como la incorporación de rastrojos, quedando claro que, de la cosecha de este año, deben dejar el rastrojo en sus parcelas y mantener productos elaborados para cuando llegue el momento de iniciar la siembra.

Compartir en: